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lunes, 19 de diciembre de 2011

Entrevista a José Toro


Texto extraído de www.blogs.laverdad.es
Para verlo en su lugar original sigue el enlace:
http://blogs.laverdad.es/eltipoestereo/2011/12/18/entrevista-a-jose-toro-ong-mapayn-mundi/


José Toro Pérez, artista y maestro en esencia y persona generosa donde las haya, nos cuenta cuál es la obra de su ONG, Mapayn Mundi, y cómo ha influido en su vida su estancia en tierras sudamericanas

Son las 19.00 de un jueves 8 de diciembre de 2011, y José Toro Pérez me recibe en su apartada casa del ilicitano pueblo de Torrellano. La fecha puede ser irrelevante para cualquier otra persona, pero para José Toro constituye el cincuenta aniversario de boda con Elvira Velasco — fallecida en 1998–, la mujer que ha dotado tanto de nombre como de alma a toda su obra con la ONG Mapayn Mundi.

Maestro, pintor, escritor y filósofo, José Toro Pérez nace en Pilar de la Horadada el 3 de marzo de 1938. Cursa sus estudios primarios y los de Bachiller en su pueblo natal y posteriormente estudia Magisterio en la Escuela Normal de Alicante. Inicia su labor como maestro tras haber permanecido dos años de servicio militar en el Sáhara español, época que marca indeleblemente sus facetas artísticas. Especializado profesionalmente en Lengua y Literatura castellanas, Artes Plásticas y en Ciencias Sociales; y escritor de obras como Pilar de la Horadada: su historia, estampas y leyendas (1990), se dedica en la actualidad, tras haberse jubilado, a todas las facetas que le definen como artista y pensador. Además, claro está, de dirigir la ONG de la que es presidente, Mapayn Mundi (Movimiento Alicantino Pro Ancianos Y Niños del Mundo).

Me acomodo en la butaca justo enfrente de don José Toro, tal y como lo conocen en Torrellano, Nuevo Chimbote y Pilar de la Horadada, los pueblos en los que ha dejado porciones de su alma; presiono el botón rec de la grabadora y comienzo: “¿Cómo surge Mapayn Mundi?”. Don José espira lentamente ordenando sus ideas y, tras una pequeña pausa, desvela los motivos personales que le llevan a crear una de las ONG españolas que más obras ha llevado a cabo en Perú.

La muerte de su esposa, Elvira Velasco, sumerge a José Toro en “una situación poco menos que caótica” tal y cómo me cuenta, y es uno de sus más queridos amigos quien le propone un viaje a tierras Sudamericanas para terminar “una serie de cosas que él se dejó sin hacer en el terreno de la enseñanza, la educación y la beneficencia”. Así es cómo, sin pensárselo dos veces, “tal vez porque no estaba en condiciones de pensar”, José Toro pone el pie por primera vez en la que será, más adelante, su segunda patria. “Lo que allí encontré fue, efectivamente, un proyecto verdaderamente apasionante”, un proyecto que volvió a dar una dirección a su vida. Me dispongo a seguir preguntando, pero entonces reparo en el cuadro que cuelga tras don José cuyo protagonista es Cristo y del cual él es actor secundario: “es un cuadro de otro de mis grandes amigos, que pintó para mí”, me comenta entre risas.

Ahora sí consigo centrarme y lanzo mi segunda pregunta que queda implícita en la respuesta de José Toro: “Mapayn, y todo lo que se hizo para el Perú, se queda en el Perú”, al menos por lo que a él respecta, como actual presidente de la ONG; y me comenta a continuación: “quién sabe si quien ocupe mi puesto cuando yo lo deje querrá abrir el abanico de actuación de la ONG a otros lugares”. Pero a Mapayn aún le queda mucho tiempo de actuación en Perú pues, según don José, “se ha avanzado mucho, aunque aún queda mucho por hacer”. Y no oculta su satisfacción, pues uno de los principales objetivos como era el lograr la autogestión para no depender de las subvenciones de organismos diversos se ha logrado, o se está muy cerca de lograr.

Noto en mi cuello cómo se hincha mi vena de la curiosidad, y pregunto: “¿Cómo funciona Mapayn Mundi?”

“Hemos sido un proyecto evolutivo: empezamos organizando instituciones para ancianos y niños necesitados y, posteriormente, construimos la Casa-Hogar “Elvira Velasco” de Nuevo Chimbote, al norte de Lima, centro neurálgico de la ONG, en donde hemos alojado y promovido la formación integral de cientos de jóvenes procedentes de zonas deprimidas socialmente que, actualmente, han alcanzado autonomía profesional; y ahora tenemos no sólo escuelas y hospitales, sino también convenios con universidades y microempresas para seguir formando profesionales de distintas áreas” me dice don José. Un proyecto que consigue nacer gracias al dinero de los socios –“más de 300 en tres años”–, aunque el bruto del presupuesto de Mapayn procede de convenios con empresas y Ayuntamientos españoles. Lo importante, como bien nos apunta don José, es que se está consiguiendo esa autogestión que resulta imprescindible para que una organización de esta naturaleza logre sus objetivos y uno de ellos, hoy en día, consiste en “convertir la escuela que hemos creado en una escuela privada benéfica, dónde el 75% de las plazas se pagan y el otro 25% restante se beca”.

Respecto al funcionamiento de los convenios universitarios, “en nuestra escuela, que ahora es una de las de mayor calidad de la zona, becamos a alumnos que en otros colegios periféricos han obtenido buenas calificaciones para que demuestren su valía”; de esta forma, si logran superar una calificación de 18 —sobre 20— se les concede la oportunidad de estudiar carreras completas en universidades becados por Mapayn.

“¿Va a crecer el proyecto de Mapayn Mundi?”, se me escapa automáticamente. Don José lo niega con la misma espontaneidad, porque “durante estos tres últimos años hemos recibido del orden de 3 millones de euros de la Cooperación internacional, pero con la catastrófica situación económica actual, nadie sabe lo que va a pasar”. Lo que sí puede asegurar José Toro es que, por fin, en el Perú se puede trabajar en y por el Perú, pues “al fin se cuenta en el Perú con más gente preparada que puede organizar y coordinar proyectos de ayuda a sus compatriotas necesitados”.

Me siento verdaderamente pequeño tras escuchar las cifras y los logros de la ONG, pero acierto a recomponerme rápidamente y lanzo otra pregunta ayudado por esa curiosidad periodística que desde pequeño me ha acompañado: “¿Qué has sacado, en lo emocional, de tu estancia en Perú?” La respuesta de José Toro es emotiva: “Muchas cosas, sin duda. Pero te diré una: alumnos míos del Perú, de hace algunos años, son hoy profesores de nuestra escuela, y eso me llena de orgullo”. Hago una pausa envidiando ese orgullo en silencio y continúo con una pregunta que nos lleve a una respuesta más ligera; pero no lo consigo.

“Tengo millares de anécdotas de Perú” me dice, “pero tal vez lo más representativo sea decir que yo me he jugado la vida y, afortunadamente, la he salvado, pues más de un compañero mío ha salido en los diarios por sufrir algún atentado; eso por empezar de la forma más trágica”. Un escalofrío me recorre la espina dorsal. José Toro continúa: “otra anécdota más alegre: puede que suene poco correcto, pero algunos de nuestros chicos han llegado sin ninguna clase de hábitos, hasta el punto de tener que enseñarles a sentarse en el inodoro”, me cuenta mientras ríe, “pero es altamente satisfactorio verlos salir de la universidad años después alcanzando metas importantes”.

Miro mi reloj, ya son las 19:45 y decido no continuar robando el tiempo de José Toro. Se lo hago saber, me levanto, le doy las gracias como si también hubiese sido mi tutor y me dispongo a salir por la puerta; en el umbral me giro para mirarlo, los ojos le brillan y su vista traspasa los cristales de sus gafas yendo a parar sobre el cuadro con la imagen de su esposa Elvira Velasco. Un nombre que en Perú no será olvidado fácilmente.


viernes, 3 de junio de 2011

Fundación ROSE y Fundación Juan Perán Pikolinos se unen para colaborar de nuevo con un proyecto de la ONGD Mapayn Mundi

Noticia y fotografías extraídas de www.elperiodic.com
Para verlas en su lugar original sigue el enlace:
http://www.elperiodic.com/elx/noticias/123978_fundacion-rose-fundacion-juan-peran-pikolinos-unen-para-colaborar-nuevo-proyecto-ongd-mapayn-mundi.html





Como segundo año consecutivo, la Fundación Juan Perán Pikolinos junto a la Fundación Rose, ha decidido renovar el convenio realizado con la ONGD Mapayn Mundi sita en Torrellano-Elche.

Gracias a este convenio de colaboración firmado por estas tres entidades, se seguirá apoyando la educación de los 150 niños escolarizados en el 2010.

Junto a los niños que se escolarizaron en el 2010, gracias a la continuidad de este convenio, se unirán otros 150 niños y niñas más, reduciendo así el absentismo escolar en un 60% y aumentado la matrícula de niños/as y jóvenes de familias en situación de marginalidad en las Cuencas de los ríos Santa, Sechín y Nepeña, en Perú.

El Programa Educativo de Mapayn Mundi es el eje de un Plan Integral para la erradicación de la pobreza. Dentro de este programa, está integrado el proyecto Elvira Velasco de Educación Infantil de 2 a 18 años, con el que se cumple el objetivo principal de esta asociación: EL LIBRE ACCESO A LA EDUCACIÓN EN IGUALDAD DE CONDICIONES.


miércoles, 18 de mayo de 2011

Mercado Solidario C.P. La Paz Torrellano


VIERNES 27 DE MAYO DE 2011
A PARTIR DE LAS 15:30 H.
ORGANIZA C.P. LA PAZ (TORRELLANO)
A BENEFICIO DE "MAPAYN MUNDI" "AYUDA EN ACCIÓN"
CREANDO ESCUELAS
VEN Y COLABORA!!!

jueves, 23 de diciembre de 2010

Torrellano apadrina 20 niños en Perú

Noticia y fotografía extraídas de www.elperiodic.com
Para verlas en su lugar original sigue el siguiente enlace:
http://www.elperiodic.com/elx/noticias/100313_torrellano-apadrina-nios-peru.html






La asociación de artesanas del Hilo de Torrellano junto con Cáritas y la alcaldesa pedánea hicieron entrega de la recaudación del Festival que se organizó “Torrellano con Mapayn Mundi” a favor de la Asociación el 5 de Diciembre en Torrellano.

Gracias a la solidaridad del pueblo de Torrellano, podrán ser apadrinados 20 niños en el departamento de Ancash, Perú, lugar donde actúa desde hace 10 años esta ONGD especializados en el ámbito de la Educación.

Con la aportación de cada padrino se ayuda a un niño, a su familia y a toda su comunidad a mejorar las condiciones de vida. La aportación será destinada a un fondo comunitario, dando prioridad a la Educación.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

viernes, 18 de junio de 2010

Entrevista a José Toro, Presidente de Mapayn Mundi

Texto y fotografía de Fermín Valero. Extraído de la revista gratuita de la ONG Mapayn Mundi (Abril-mayo-junio 2010 - Año XI).



"En nuestras vidas cuando decidimos algo, raramente somos conscientes de todas las consecuencias de nuestros actos. Imaginamos un camino, incluso en nuestra ignorancia creemos que controlamos nuestras decisiones y dirigimos nuestra vida. Pero nada más lejos de la realidad. Todos tenemos un cierto destino el cual disfrazamos con nuestras decisiones pero que nos lleva por mano apenas visible para unos pocos. Con nuestras decisiones, con nuestras actuaciones en la gran obra de la vida, no solamente afectamos nuestro devenir, afectamos al resto y las decisiones de los demás nos afectan a nosotros. Nada existe en el mundo que no esté conectado con el resto, con cada una de las formas vivientes, y a veces pienso que incluso a todos los niveles de la energía. El ser consciente de ello nos confiere de una cierta fuerza, una manera distinta de ver el mundo y de que, recíprocamente, el mundo nos vea a nosotros. Esa fuerza no viene de ser más poderosos que los demás, sino más bien al contrario, de tener menos limitaciones, que no es otra cosa que tener menos miedo a vivir o a morir. Vencer al último gran miedo no es otra cosa que asumirlo con la normalidad del que sabe que su obra ha concluido y ha dado de sí lo mejor al resto, a sus hijos, a sus amigos, a la sociedad en que vive. Pero los hombres no somos dioses, sino simplemente hombres y mujeres que tantean cada día con sus manos y con una mirada incierta un horizonte del que nada saben. Nadie sabe en qué recodo de su tiempo encontrará el mandato divino de dejarolo todo e iniciar otros caminos. Mientras tanto, el corazón se empecina en latir y en comunicar a su dueño que todo sigue.

Pepe Toro nunca fue un profesor en el sentido estricto de la palabra, él fue siempre un maestro consciente en todo momento de la enorme importancia que para el individuo tiene unas buenas bases éticas para su desarrollo posterior. Los niños y niñas no son almacenes de conocimiento, sino procesadores de él. Le venía de casta. Después de largos años de docencia le llegaba el tiempo de la jubilación y todo presagiaba una época con tintes artísticos, dedicado a su pintura y a viajar en compañía de Elvira, su mujer y un círculo de amigos. Sin embargo, la vida le guardaba otros planes.

Elvira contrae una grave enfermedad y muere en poco tiempo, lo que significa una verdadera hecatombe en la vida de Pepe. Ya nada volvería a ser igual. La luz del mundo se desvaneció y durante un largo tiempo Pepe tuvo que andar a ciegas tratando de encontrar y encontrarse en un nuevo camino. Muchos son los amigos que acudieron en su ayuda, entre ellos un cura, Marcelino Martínez. Hombre que, analizado desde hoy, fue un detonante decisivo en la larga travesía del desierto en la que Toro estaba inmerso. Marcelino había estado de misionero en Perú, concretamente en la cuenca del río Sechín y había formado un pequeño grupo entre la población. El propio Marcelino y un grupo de amigos le indujeron a que viajase hasta allí.

Los principios de solidaridad y ayuda al prójimo no eran nuevos en la vida de Pepe y su mujer Elvira. Ellos ya pertenecían a un movimiento formado por grupos de matrimonios que, dentro de los principios de la fe cristiana, canalizaban no solamente su crecimiento espiritual sino también organizaban eventos para recaudar fondos para ayudar a la gente más necesitada de la sociedad. No era por tanto, nada descabellado que Pepe viajase a Perú con la intención de tratar de ayudar. "La verdad es que no sabía qué me iba a encontar -nos comenta Pepe-. Hice las maletas, organicé mi destino y esperé encontar 'señales' que me confirmaran si estaba en el camino o todo era una simple aventura sin más trascendencia. Y las 'señales' fueron apareciendo".

Cuando Toro llega a la cuenca del Sechín lo que encuentra allí es una situación de inmensa pobreza, un destartalado futuro para la inmensa mayoría y en especial para las mujeres. La educación tan sensible dentro del espíritu de Pepe, se muestra ante él paupérrima y disminuida dentro de las clases menos pudientes. Allí le esperaba la gente del padre Marcelino con los que convivió 2 meses viviendo el día a día dentro de una sociedad muy desestructurada. "Mi pregunta a todas aquellas personas fue ¿y yo qué puedo hacer para ayudaros? Sentía la necesidad de tener que ayudar, de decirle a aquella gente que la educación es fundamental, sin conocimientos, sin un criterio ético y morar, ninguna sociedad puede evolucionar. Hacían falta escuelas, ayuda médica, formación profesional para los jóvenes, hacía falta ilusión por un futuro mejor. Me dijeron que para comenzar tendríamos que formar dos asociaciones, una en Perú y otra en España".

A su regreso a España Pepe habla con sus amigos y les dice lo que ha visto allí y lo que se podría hacer. De esas conversaciones y en especial con el apoyo de un grupo de amigos personales de Pepe tanto de Torrellano, Elche, Pilar de la Horadada como en Alicante se gesta el nacimiento de Mapayn Mundi (Movimiento alicantino pro ancianos y niños del mundo). Los comienzos no fueron fáciles y montar las primeras estructuras de relaciones tanto dentro de la organización como fuera llevaron arduo trabajo. Todos querían ayudar pero había que aunar metas comunes. Es ahí donde Pepe sacó de sí lo mejor de su impronta personal. Gran orador, capacidad de diálogo y negociación, ideas muy claras y sobre todo un enorme magnetismo que consigue ilusionar a todo el mundo.
A su vuelta a Perú llega con un puñado de socios en el bolsillo dispuesto a ayudar en lo que sea menester y una idea muy concreta: La educación como principal baluarte para la erradicación de la pobreza. Crea con su gente allí la contraparte de Mapayn Mundi y se ponen manos a la obra. Las estructuras políticas, económicas y sociales en Perú distan bastante de las españolas. La sociedad está muy jerarquizada y es difícil moverse entre los diferentes estratos sin caer en ninguno de ellos. Mapayn Mundi llevó aire nuevo con la bandera de la educación como mejor herramienta para el futuro. La mujer, relevada como siempre dentro de las sociedades machistas a un segundo orden, Mapayn las devuelve a un primer plano dentro del escalafón social y económico de la zona, no solamente en condiciones de igualdad respecto a los hombres, sino para ponerlas como motor de unos nuevos principios éticos y económicos dentro del ámbito familiar y comunitario. Pocos años después con la entrada en la ONG del padre Lucho Palomino, párroco de la cuenca del río Sechín, Mapayn Perú gana en capacidad de trabajo. Lucho es un hombre muy comprometido socialmente que conoce a su gente, sus sueños, sus limitacions y sabe porque es uno de ellos. Los ideales y su compromiso le llevaron a presentarse para alcalde de la ciudad de Quillo. Con ello llegó un convenio marco entre la municipalidad de Quillo y Mapayn que reforzaron mucho la labor de la ONG.
"Nuestra labor en esta zona pobre de Perú ha superado con creces cualquier expectativa que tuviésemos. Hemos conseguido una escolarización prácticamente total de los niños de la cuenca, incluyendo por primera vez a las niñas. Hemos conseguido el empoderamiento de la mujer y sacarla de la exclusión social y el analfabetismo. Y sobre todo el reconocimiento de los hombres a la labor de la mujer. Aunque dicho esto, tengo que decir que quedan muchas cosas por hacer, aunque también sé que no estoy sólo y que gracias a Dios hay un buen número de personas que aquí y allí están comprometidas con esta obra".
Diez años después de comenzar esta titánica labor, Pepe se nos muestra algo cansado, pero en sus ojos aún cabriolea el alma inquieta del que sabe que su proyecto apenas acaba de empezar, de que hay mucho trabajo que hacer y muchas reticencias que vencer. Mapayn Mundi ha gestionado más de 3 millones de euros en estos 10 ños, lo que la pone en los puestos de cabeza de las ONGs más potentes de España en cuanto a capacidad gestora, y proyectos realizados en una de las regiones más pobres del continente latinoamericano. "Desde estas páginas no puedo por menos que dar infinitas gracias a todos, amigos, instituciones, socios, voluntarios y a una infinidad de gente que de un modo u otro han ayudado para que esta obra sea todo un ejemplo de cooperación entre países, y entre un grupo de personas de allí y aquí comprometidos con la solidaridad, con la educación para todos y con la voluntad inequívoca de que sólo con ésta se puede erradicar la poreza. Gracias a todos por estos diez años de apoyo incondicional".
Un proyecto como éste no se puede poner en marcha sin poner al mismo tiempo en juego todo lo personal. Toro se ha volcado en cuerpo y alma en esta aventura de su vida que ha sido darse a los demás como único principio y fin. Poco podía sospechar hace una década en su primer viaje a Perú que iban a quedar tan unidos los lazos entre aquella tierra y ésta. Desde su casa en Torrellano sus palabras van naciendo una tras otra sin prisa, hondas y acaracoladas se desvanecen en el aire de la tarde. "Creí que a estas alturas estaría satisfecho de mi trabajo, pero lo estoy menos que nunca. Faltan tantas cosas por hacer...".



miércoles, 27 de enero de 2010

Utopía hecha realidad

REPORTAJE. INICIATIVAS SOLIDARIAS
Utopía hecha realidad
Una ONG con origen en Torrellano ha conseguido revolucionar económica y socialmente una zona paupérrima de Perú en sólo 10 años.


Mapayn Mundi es una ONG con origen en Torrellano y que, a pesar de que acaba de cumplir diez años y de realizar una tarea verdaderamente ingente, prácticamente es desconocida en su propia tierra. No así en Perú, donde centraliza toda su acción, lo cual ha permitido revolucionar económica y socialmente parte de la cuenca altoandina que ha pasado de carecer de casi cualquier tipo de infraestructuras, a contar con carreteras, electricidad, microempresas, viviendas antisísmicas, escuelas e incluso presas.


J. M. GRAU Hablar de Mapayn Mundi es hablar de Pepe Toro. A finales de los 90, tras el repentino fallecimiento de su mujer, marchó a Perú. Allí, casi sin proponérselo, este profesor y pintor de vocación, comenzó, junto con otras personas, entre ellas el párroco local Lucho Palomino, a poner en marcha un plan de desarrollo integral. "Allí eran muy pobres, carecían de luz y agua potable, no había carreteras", explica Toro, quien se fijó como un objetivo primordial dar educación para que la población indígena pudiera desarrollarse por sí misma, al tiempo que encontrar líderes éticos. Palomino agrega por su parte que "era una zona donde había un olvido total por parte del Estado peruano. No teníamos ni DNI y las mujeres no existían". "Al cabo de unos años nos encontramos con serios problemas políticos y empezamos a trabajar con dificultades, porque allí el principal escollo es la corrupción", aclara el responsable de esta ONG. Ante esta situación, vieron que había que actuar de algún modo, y el párroco Palomino se presentó como alcalde "y arrasó", señala Toro, quien añade que a partir de ahí el plan integral se convirtió en un convenio marco con el municipio de Quillo, en la cuenca altoandina. Desde entonces, Mapayn Mundi ha podido trabajar con más libertad y a partir de contactos directos con responsables del Gobierno peruano se han podido multiplicar las iniciativas acometidas. Así por ejemplo, actualmente se está ayudando sanitaria, laboral, educativa y empresarialmente a más de 20.000 personas, respetando siempre la cultura de la cuenca altoandina de la región de Ancash, donde se centraliza el trabajo. El éxito está siendo tal que el Estado ha premiado en dos ocasiones al municipio de Quillo por su gran gestión, y el Gobierno ha pedido a la ONG que exporte a otras regiones de Perú su modelo, algo a lo que por el momento Pepe Toro se niega, porque afirma que primero hay que terminar el trabajo iniciado en la región. Pero la ONG no está sola. No sólo cuenta con el apoyo económico y técnico de doce ayuntamientos de la provincia de Alicante, entidades como la Fundación Juan Perán-Pikolinos, Tempe o Ruralcaja, entre otras muchas, sino que además están detrás los tres colegios de Torrellano -Antonio Machado, La Paz y Aitana- y otros centros educativos de la provincia. "Es una utopía hecha realidad". Así resume Pepe Toro esta década de trabajo y esfuerzo pero con mucha tarea todavía por completar. Para celebrar el décimo aniversario de Mapayn Mundi, el Gran Teatro de Elche acoge mañana, a las 19.30 horas, un espectáculo en el que actuarán corales, niños, una orquesta y un conjunto sudamericano, entre otros. La entrada es gratuita y el objetivo no es recaudar fondos sino agradecer a todos el trabajo.



Texto e imágenes extraídos de
Podéis leer el artículo en su lugar original en:



Aquí os dejo el progama de la fiesta que tuvo lugar el pasado sábado día 23, a la que, desgraciadamente no pude asistir por problemas de salud. Seguro que estuvo muy bonita. El programa lo he sacado de la página web de la ONG.


-ORFEÓN CANTÁBILE, de Alicante. Dirige: Carlos Catalá

-CORAL TABAQUERA, de Alicante. Dirige: Carlos Catalá

-ORQUESTA DE LA FEDERACIÓN DE PULSO Y PÚA. Dirige: José Antonio Pastor

-GRUPO “Delinco”. De música latinoamericana


-CORO “SQUERZO” del C.P. SAN BLAS DE ALICANTE. Dirige: María Socorres


-GRUPO DE BAILE del C.P. SAN BLAS DE ALICANTE. Dirige: Yolanda Guerrero





Y aquí tenéis una fotografía que publicó también el Diario Información después del evento: